Me besó Y corrí, no sé por qué. ¿De ella estaba enamorado? ¿O del encanto que me dió? Después no la volví a ver, la noticia llegaría mucho después. Murió. Y volví a correr hasta sus pies, pero no la ví, no me atreví. Era tarde, ya no estaba ahí.
Ajeno
Ser un visitante, uno más. Es mejor ser ajeno a todo, olvidarse de este mundo, dejar todo. Escapar hacia dentro, Ahí está lo que necesitamos, y lo que no sabíamos que necesitamos.
Mujer pajarito
Me encantan tus ojos de hierba y tierra que los cierras cuando tomas impulso para volar. ¡Qué bonito cantas! porque le cantas a lo que es divino, Pero tus labios encontraron su camino. Te fuiste tan rápidito, Mujer Pajarito.
Estás hecha de tiempo
Meses de días sin sol y noches en vela, solo el insomnio ansioso que me mantiene junto a tí. Mañana, temprano, escribiré ese poema. El amanecer vino a mí, dijo llamarse igual que tú, cómo cada tarde, y cada noche igual, no hay lunes, ni martes, sólo tú.
Mary
Tenía la barba mal rasurada, me veía sucio. Encontré un rastrillo tras el retrete, las hojas estaban envueltas en una maraña de pelo, jabón seco y polvo. Lo volví a poner ahí. Lavé mis manos, después encendí un cigarro y me senté. Era domingo. No había dormido bien toda esa semana, terminé con la marihuana... Leer más →
Navita
Siempre hay una gota de miel en un océano de sufrimiento, y un atisbo de sufrimiento en el momento más gozoso. Cómo hoy. Que sintiendo un sol en el pecho, he pensado todo el día en tí. Pensé en las puertas abiertas de tu templo de guirnaldas tejidas de versos sánscritos, y en tus aretes decorando... Leer más →
Fuimos dos
Fuimos dos que se encontraron en las mismas ganas, esperanzas, y promesas. Dos que chocaron en un sueño deseado al que renunciamos. Inevitablemente culpables de rendirnos al imaginario, constante ideal de sosia compañía prometiendo un amor intenso e interminable. Fuimos dos solamente, pero fuimos tantos, amigos, maestros, amantes Fuimos tanto en tan poco
Vía láctea
Tus plenilunios humedecieron mis labios dos lunas menguantes explorando, recuerdos. Vía láctea ceñida a tu forma pronto sera sábado ¿quien de amor muere? –quién quiere, Quel amor no mata; nunca mueres
Un poema más
Vanidad difícil de matar. Martir, el poeta pusilánime, imaginando versos, público imaginario que le aplaude con lágrimas que nadie lee, que nadie ha llorado. Prometiendo escribir nunca más, la musa colérica, le dicta, un poema más.
Locura normal
Si las voces en mi cabeza hablan, seguro el latido interno opinará lo contrario, y para no errar, haré lo que más se les oponga. Eso es mi locura normal, cobarde, entumiéndose en la hipocresía. Sólo los santos pueden pensar, sentir y hacer en concordancia.